



El origami (折り紙, origami) es el arte de origen japonés del plegado de papel, para obtener figuras de formas variadas. En español también se conoce como 'papiroflexia'.
En el origami no se utilizan tijeras ni pegamento o grapas, tan sólo el papel y las manos. Por lo tanto, con sólo algunas hojas de papel pueden obtenerse distintos cuerpos geométricos (incluso a veces, poliedros) o figuras parecidas a la realidad. Las distintas figuras obtenidas a partir de una hoja de papel pueden presentar diferentes áreas (según la porción de papel que queda debajo de otra) y varios volúmenes.
El origami es una gran ayuda en la educación, trayendo a quien lo ejercita grandes beneficios y grandes cualidades, no sólo a los estudiantes que lo realicen, sino también le será bueno a cualquier persona; algunas de ellas son:
Si se incentiva en un niño el trabajo manual desde pequeño, seguramente crecerá desarrollando habilidades artísticas y estará en capacidad de ubicar espacialmente un objeto cualquiera en un papel, acción que muchos niños no pueden hacer, precisamente porque no potenció en los primeros años de su vida el trabajo manual.
Lo ideal es que comiencen una actividad manual a edad temprana, ya que está comprobado que el entrenamiento de los dedos de un bebé acelera el proceso de maduración del cerebro, porque el ejercitar el movimiento de los dedos de ambas manos es realmente una base de desarrollo bilateral del cerebro y el adelanto del desarrollo intelectual, aprovechando que el cerebro está en su mayor plasticidad.
El Tangram (chino: 七巧板, pinyin: qī qiǎo bǎn; "siete tableros de astucia", haciendo referencia a las cualidades que el juego requiere.) es un juego chino muy antiguo, consistente en formar siluetas de figuras con las siete piezas dadas sin solaparlas. Las 7 piezas, llamadas Tans, son las siguientes:
Etapas de desarrollo: 4 años de edad
La manera cómo los niños usan los medios de comunicación tiene mucho que ver con quiénes son. Aunque no hay dos niños exactamente iguales, los niños por lo general pasan por las mismas etapas de desarrollo. Al conocer estas etapas, ustedes pueden motivar a su hijo o hija para que use los medios en formas nuevas y creativas.
Su niño a los 4 años
Lo que ustedes pueden hacer: Ayúdenle a su hijo a que comprenda cuándo — y cuándo no — encaja la TV dentro de sus rutinas familiares diarias y del fin de semana. Traten de ser constantes.
Lo que ustedes pueden hacer: Lean las reseñas sobre los softwares y las guías de los programas de la TV para encontrar actividades que le enseñen conceptos importantes de los números y el espacio, tales como contar, acomodar los objetos de mayor a menor, o hacer que describa algo como que está cercano o lejos. Refuercen estos conceptos cada vez que ustedes hablen con su hijo.
Lo que ustedes pueden hacer: Escojan programas de TV y actividades de la computadora que incluyan canciones y melodía rítmicas. Procuren que su hijo cante y baile y no sólo vea.
Lo que ustedes pueden hacer: Eviten los programas de TV que puedan causarle miedo al niño, en especial justo antes de irse a la cama. en especial antes de la hora de irse a la cama. Si el niño se asusta, asegúrenle que todos están bien y seguros. Un abrazo y su juguete favorito pueden reconfortarlo. Pero recuerde, lo que asusta a un niño puede que no sea algo que asusta a un hermano o a otro niño.
Lo que ustedes pueden hacer: Aunque algunos programas de TV trabajan en dos campos — uno para agradar a los niños y otro para agradar a los adultos — hay otros programas diseñados sólo para niños, y puede que a ustedes les diviertan poco. No obstante, sigan prestando atención a lo que hace que su niño se ría y aliéntenlo a que cuente chistes.
Lo que ustedes pueden hacer: Además de establecer los límites al tiempo que el niño puede ver la TV y jugar con la computadora, procuren que se mueva, gatee, corra, se balancee, se tire, se trepe, brinque, galopee y baile.
Lo que ustedes pueden hacer: Eviten los programas de TV con estereotipos sexuales que le enseñen a su niño que la actividad es "sólo para niños" o "sólo para niñas". Díganle a su hijo que tanto las niñas como los niños pueden ser lo que cada quién le gustaría ser.
Lo que ustedes pueden hacer: Cuando le pidan a su hijo que les cuente un cuento -- aún uno acerca de algo que vio en la TV, en un libro o en un videojuego -- es de esperar que sus historias puedan ser fantasiosas y exageradas. Traten de no desalentar al niño y dejarlo que diga su propia versión de la historia.
Lo que ustedes pueden hacer: Hagan que el ver la TV se convierta en una actividad. Háganle preguntas al niño acerca de los programas y los personajes y denle la oportunidad de elaborar las historias de la TV haciendo dibujos. Denle crayones y ofrézcanle escribir leyendas junto a los dibujos de su hijo.
Lo que ustedes pueden hacer: Eviten programas de TV y juegos de computadora que muestren a personajes que resuelven los conflictos recurriendo a la violencia física. Cuando su niño ve que un personaje usa la violencia física para resolver un problema, señálenlo como algo que no debe hacerse y denle sugerencias. Por ejemplo, "en vez de pegarle al ratón, él pudo haberle pedido que dejara de molestarlo."
Lo que ustedes pueden hacer: Ayuden a que su niño incorpore a muchos de los personajes -- aún aquéllos de la TV, de los videojuegos y de los libros -- en sus juegos de representación dramática. Provéanle de elementos teatrales tales como ropa vieja, empaques de cartón de los huevos y cajas grandes que permitan a su hijo ampliar el juego.
Fuente: http://www.pbs.org/parents/childrenandmedia/spanish/milestones-4.html